viernes, 22 de enero de 2016

Responsabilidad social de las empresas

La responsabilidad social empresarial se ha tornado al presente en una de las preocupaciones mayores en el plano político y económico, en consideración a que no puede seguirse avanzando solamente en función de mayores avances tecnológicos y utilitarios, cuando todas las sociedades en el mundo, en mayor o menor medida, tienen como lastre el atraso social.

Seguramente, esta ha sido una de las motivaciones principales para que la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, con la cooperación de Oikcredit, haya resuelto editar dos compendios de estudios sobre Responsabilidad Social Empresarial, bajo la conducción de los docentes académicos Armando Díaz Romero y Ricardo Villavicencio.

El primero se puso en circulación a finales del año pasado, en el que se incluyen trabajos de seis académicos. Ellos son, en orden alfabético, Fabiola Céspedes, Armando Díaz Romero, Javier Espada, Carlos Alberto Moreno, Ricardo Villavicencio y Marcos Zelaya.

En la Presentación del compendio se anota que los autores de los estudios que conforman el volumen están ampliamente compenetrados en esta materia de actualidad, bajo distintas ópticas.

Fabiola Céspedes apunta: “Una institución del sector de microfinanzas no sólo debe presentar un comportamiento responsable con sus grupos de interés, sino que debe demostrar el cumplimiento de una misión y objetivos sociales como sustento de su intervención esencial”.

Armando Díaz Romero “indaga y recomienda mayor atención a la Responsabilidad Social Universitaria, como otra arista en el ámbito del desempeño profesional de las organizaciones de educación superior”. Agrega que “como templos del saber, las instituciones académicas deberían ser modelos de conductas socialmente responsables”.

Javier Espada “elabora una reseña histórica que sirve como plataforma para la explicación posterior. Un entorno político acompaña la iniciativa de difundir los fundamentos de R.S.E, pero también de aplicarlos en la gestión pública”.

Carlos Alberto Moreno: “Cuestiona la supuesta integridad de las empresas, ya que pregonan ciertas acciones y son otras las que verdaderamente realizan. El rol informativo de las acciones de las compañías tendría que cumplirse bajo un estricto imperativo ético…”.

Ricardo Villavicencio expone las “nociones fundamentales de RSE, aplicables en cualquier ámbito, viene acompañada con explicaciones detalladas y específicas sobre los distintos grupos de interés y su rol en las organizaciones (empresariales)”.

Marco Zelaya refiere los retos que se impuso la Corporación Boliviana de Responsabilidad Social Empresarial (Coborse), dado que aglutina “las mejores intenciones de difundir las ventajas de organizarse bajo perspectivas de responsabilidad social… para lo que presenta en forma de entrevista a Álvaro Bazán, quien ha liderado esa organización por más de una década”.

En esta sección de “Especiales” de EL DIARIO consignamos el estudio de la académica Céspedes, porque ofrece los conceptos básicos de la temática. Sin embargo, por razones de espacio, nos privamos de incluir el Gráfico 3, que está referido a las etapas que debe seguirse para la implementación de la gestión del desempeño social, lo cual explícitamente podría quedar a las circunstancias que rodean a cada empresa.

GESTIÓN DEL DESEMPEÑO SOCIAL

Fabiola Céspedes

EL ORIGEN

Las primeras instituciones microfinancieras surgen en Latinoamérica y El Caribe a finales de la década de los años setenta, para atender necesidades, principalmente, financieras de nichos de mercado excluidos por la banca tradicional debido a su supuesta baja rentabilidad. La fuerte crisis macroeconómica que tuvo que enfrentar la región en este período y la incapacidad de los gobiernos para enfrentarla afianzó el crecimiento de las microfinanzas y las posicionaron como una herramienta efectiva para luchar contra la pobreza y el desempleo.

Durante los años ochenta, las microfinanzas empezaron expandiéndose respaldadas por productos financieros adaptados y la utilización de garantías solidarias, obteniendo excelentes tasas de repago (cerca de 90% frente a 25% de bancos de desarrollo) y desterrando creencias negativas en relación a que los pobres no podían ser sujetos de crédito. Este éxito del sector generó un interés creciente entre la cooperación internacional e inversores sociales que empezaron a apoyar fuertemente la gestación de instituciones microffinancieras (IMF) registrándose importantes niveles de expansión y profundización en los años noventa.

Sin embargo, el fuerte apoyo de los financiadores está condicionando a demostrar institucionalización, crecimiento y rentabilidad a corto plazo. Esto, sumado al surgimiento de marcos reguladores en algunos casos contradictorios y restrictivos generó en muchos casos que las IMF privilegiaran una lógica de desempeño financiero sacrificado la misión y objetivos sociales con los que fueron concebidas.

A inicios del siglo XXI empezaron a surgir fuertes cuestionamientos sobre la contribución real de las microfinanzas al desarrollo y la reducción de la pobreza.

La crítica se justificaba por los bajos niveles de inclusión alcanzados y por la proliferación de prácticas comerciales abusivas, tasa de interés exorbitante, metodologías de cobro agresivas y el sobreendeudamiento de los clientes. Como resultado, el sector enfrentó en esta década a una crisis de credibilidad e impago de dimensiones globales.

Este escenario generó la necesidad de legitimizar la función social de las microfinanzas, “volver al origen” recuperando principios y buenas prácticas además de precautelar un equilibrio con un buen desempeño financiero. A partir de la gestión 2005, diferentes actores empezaron a trabajar en la construcción de un marco conceptual común del “Desempeño Social” (DS) y herramientas de evaluación y monitoreo que sustentasen su gestión formal.

INICIATIVAS PREDOMINANTES

Los esfuerzos de cooperantes, redes de operadores y organizaciones de apoyo sumados a la disposición de la IMF para avanzar en la gestión formal de su desempeño social (DS) han producidos una conceptualización consensuada, han permitido el desarrollo y aplicación masiva de herramientas de evaluación y monitoreo, así como la implementación de estándares e indicadores.

Entre las iniciativas pioneras más destacadas esta la Red Cerse de origen francés que en 2002 comenzó a generar reflexiones que culminaron con la herramienta de auditoría social denominada “indicadores de Desempeño Social” (SPI) por sus siglas en inglés, orientada a valorar si las estrategias, sistemas y procesos internos de la IMP estaban alineados con su misión y objetivos institucionales. Se reconoce también la incidencia del Programa Impart auspiciado por la Fundación Ford el cual se orientó al diseño y aplicación de metodologías de evaluación de impactos en clientes.

El movimiento que ha generado un reconocimiento mundial por su capacidad de convocatoria y seguimiento ha sido la Fuerza de Tarea para el Desempeño Social (más conocido en inglés como Social Perfomance Task Force SPTF), creada en 2005 con el apoyo del CGAP y el patrocinio de las Fundaciones Argidius, lo mismo que la Fundación Ford. Este espacio se constituyó como instancia de coordinación de iniciativas de edificación que buscan coherencia y sinergia en la comprensión, diseño e implementación de enfoques, herramientas y metodologías de desempeño social.

También han jugado un rol promotor las redes de operadores, regionales y nacionales, que han participado activamente en la promoción, aplicación y validación de herramientas de DS. En este marco, se destaca el Foro Latinoamericano y del Caribe de Finanzas Rurales (Forolacer).

GESTIÓN DEL DESEMPEÑO SOCIAL

Un primer logro en la promoción del desempeño social fue el consenso, en el marco del SPTE de una definición y un marco conceptual común que ha servido de base para la posterior construcción de herramientas, establece indicadores.

Por supuesto, se sobreentiende que esta misión debe tener un enfoque social e involucrar valores comúnmente aceptados y compartidos.

Una aclaración relevante en microfinanzas se considera que el desempeño social tiene un alcance más amplio que la responsabilidad social de hecho esta última forma parte de la primera en virtud de que las IMF no solo deben tener un comportamiento responsable con sus grupos de interés, sino que deben demostrar el cumplimiento de una misión y objetivos sociales como base de su intervención.

Una IMF que gestiona su desempeño social debería responder al modelo de intervención que de detalla en la Gráfica 1.

GRÁFICA 1

Los ámbitos que se evalúan y monitorean en la gestión del desempeño social son:

1. Las intenciones institucionales para evaluar si la IMF cumple una misión social y ha definido claramente sus objetivos y metas sociales.

2. Los procesos internos para evaluar si las actividades políticas y sistemas están orientados al cumplimiento de los objetivos y metas sociales.

3. Los resultados e impactos de la intervención de la IMF, para evaluar: a) si se presta de manera sostenible servicios a clientes pobres y/o excluidos, b) si los productos están diseñados para satisfacer las necesidades financieras y sociales de este nicho. c) si los clientes han mejorado sus condiciones sociales y económicas y d) si las mejoras de los clientes son atribuibles a la intervención de la IMF.

Para le evaluación y monitoreo de las intenciones, procesos internos y resultados de las instituciones microfinancieras se han construido y/o adoptado diferentes herramientas, las mimas que se diferencian en función a su alcance global o específico.

Con la finalidad de evaluar globalmente el desempeño social a nivel de intenciones y procesos internos, se ha desarrollado 2 tipos de herramientas: Auditorías sociales que permiten evaluar si los procesos internos son coherentes con la misión y objetivos sociales que declara.

Calificaciones sociales (conocidas como Rating social) que cumplen básicamente los mismos objetivos que la auditoría, pero proporcionan una opinión externa respecto a los sistemas y procedimientos aplicados por la IMF, para alcanzar sus objetivos. Estos reportes concluyen con una opinión sobre el riesgo de desvío de la misión institucional.

Para una evaluación de temas específicos relacionados a los resultados de la intervención de las IMF se han desarrollado y adaptado numerosas herramientas vinculadas a la gestión de satisfacción de clientes, medición de niveles de pobreza, evaluación de impactos y responsabilidad social.

En la siguiente gráfica se esquematizan aquellas con mayor posicionamiento internacional.

GRAFICA 2

Los Estándares Universales que promueve Social Perfonmance Tadk Force (SPTF) consisten en 21 estándares generales que deberían cumplir todas las IMF que siguen un doble parámetro máximo. Su aplicación significa que una institución ordenada en 6 secciones: 1) Definir y monitorear metas sociales; 2) Asegurar el compromiso de la Junta Directiva, Gerencia y Empleados con los objetivos sociales, 3) Tratamiento responsable de clientes; 4) Diseño de productos, servicios, modelos y canales que cumplen con las necesidades y preferencia de los clientes; 5) Tratamiento responsable de los empleados; 6) Equilibrar el desempeño social y financiero.

Los Principios y Estándares de Protección al Cliente responden a una iniciativa liderada por ACCION (Centro para la Inclusión Financiera) y promueven estándares mínimos sobe la relación comercial entre el cliente y la IMF. Se basan en 7 principios: 1) Diseño y distribución apropiada de productos: 2) Prevención del sobreendeudamiento; 3) Transparencia; 4) Precios responsables; 5) Trato justo y respetuoso de los clientes: 6) Privacidad de los datos del cliente; 7) Mecanismos para resolución de quejas.

El Sello de Excelencia Truelift promovido por la Campaña Mundial del Microcrédito consiste en una iniciativa global que valora principalmente la intención y compromiso de las IMF para generar un cambio positivo y duradero que beneficia a personas en condiciones de pobreza. El Foro Latinoamericano y del Caribe de Finanzas Rurales (Forolacer), promueve Sellos de Excelencia en 3 ámbitos: Reducción de Pobreza, Desarrollo Rural y Equidad de Género.

Dichos sellos se otorgan en función a la implementación de estándares de inclusión financiera, satisfacción y desarrollo social y económico de clientes.

Cumplir con estos estándares evidencia una intervención con resultados positivos en clientes y posiciona a la institución como modelo de excelencia en uno de los enfoques.

En razón a un esfuerzo de SPDF, la mayor parte de las iniciativas mencionadas se encuentran integradas en las herramientas SP-4 que se constituye en la plataforma común de recopilación y análisis del desempeño social.

El caso de Bolivia es emblemático en función a la Ley 393 de Servicios Financieros (aprobada en la gestión 2013). Esta define una política financiera, adecuaciones regulatorias orientadas a promover la transformación del sistema financiero, asignándole una función social vinculada a fiscalizar servicios en a) Las prioridades productivas de sectores estratégicos de la economía. b) Las micro, pequeñas y medianas empresas, urbanas y rurales, artesanos y organizaciones comunitarias. c) La población de menores ingresos; d) En zonas geográficas de menor densidad poblacional y menor desarrollo, en especial área rural, y e) Nuevos emprendimientos o innovaciones vinculadas a la actividad productiva.

El cambio de enfoque en relación con el anterior marco normativo en el que prevalecían criterios de desempeño netamente financieros, se manifiesta en la exigencia del desarrollo de instrumentos de registro y control que reflejen una intervención acorde a los principios vigentes de desarrollo integral para el vivir bien, el acceso universal a los servicios financieros y la protección del consumidor financiero entre otros.

Este nuevo escenario plantea cambios profundos y trascendentes en la gestión estratégica y operativa de las instituciones financieras en Bolivia con miras a un cumplimiento cabal de la normativa, pero precautelando a la vez, sus niveles esperados de crecimiento consistente, competitivo, rentable y responsable.

La Ley 393 plantea el desafío de ajustar las medidas de gestión de las instituciones financieras, en función al alcance del rol social esperado que define.

En síntesis, si bien se han logrado avances importantes en la gestión del desempeño social en Latinoamérica a nivel de herramientas para mejorar procesos institucionales, aún queda pendiente promover una efectiva gestión de resultados en clientes y actualmente se ha sumado la necesidad de ajustar los enfoques para que se alineen con contextos normativos locales. Pero probablemente, lograr que la gestión del desempeño social se institucionalice en las IMF sigue siendo el gran reto.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Distinción a la Responsabilidad Social Empresarial

El pasado miércoles, en los salones de la Cainco Chuquisaca, se distinguió a diversas empresas de nuestra región con el sello “Camino hacia la RSE”. La aplicación de estrategias de RSE busca mejorar la vinculación de las empresas con la sociedad y con el cliente interno bajo las temáticas de gestión de recursos humanos y medio ambiente.

Rol y responsabilidad de las empresas ante la sociedad

El representante de la fundación alemana Konrad Adenauer en Bolivia (KAS), Maximilian Hedrich, refirió que en Latinoamérica y en el país, en particular, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se encuentra todavía en una etapa de formación, construcción y crecimiento, en tanto que los avances a nivel mundial son cada vez más claros en esta materia.

Estos conceptos los expuso en la presentación del libro “Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Teoría, tendencias y desafíos futuros para Bolivia”, en acto cumplido la noche del martes, en el ex hotel Radisson, que al presente tiene el denominativo de Plaza.

MODELO ALEMÁN

El acto contó con numerosa concurrencia, en especial de empresarios y expertos en la materia. Hedrich dijo que esta temática es uno de los pilares importantes de la cooperación y del trabajo de la Oficina Bolivia de la KAS, a la vez que indicó que la RSE es un paradigma que nace del modelo alemán de Economía Social de Mercado (ESM), que está relacionada con el rol y la responsabilidad que tienen las empresas ante la sociedad, sus empleados y el medio ambiente.

Al referirse a su aplicación en Bolivia, señaló que “se podría decir que la RSE se está socializando y se está volviendo más estratégica a nivel empresarial; y en algunos casos (hay) empresas que caen en la equivocación de confundir filantropía o acción social con gestión de la RSE. En todo caso, es altamente gratificante ver que cada vez existe un mayor interés del empresariado boliviano por conocer los objetivos y metas de la RSE”.

ESTUDIO DEL AÑO EN KAS

Anotó, al mismo tiempo, que la Oficina Bolivia de la KAS, este año tomó la decisión de elaborar un estudio relacionado con la RSE, para establecer el estado de aceptación de la temática, así como analizar y y evaluar la legislación boliviana e internacional vinculada con la RSE y explorar a nivel empírico lo que las empresas bolivianas hacen al respecto.

MODELO CORPORATIVO

De su parte, el Coordinador de la KAS en Bolivia, Dr. Iván Velásquez Castellanos, expresó que la publicación del libro, que tiene el volumen de 350 páginas, tiene por objetivo “describir, analizar y evaluar, desde una perspectiva propositiva, la RSE como concepto, definición y modelo corporativo de negocios”. Adujo también que “tiene el objetivo de identificar los diferentes escenarios en los que la empresa boliviana se desenvuelve como actor y protagonista, en términos de su responsabilidad ante la sociedad y su entorno”.

DIFERENCIA CON FILANTROPÍA

Velásquez advirtió, asimismo, que la visión moderna de la RSE no ve las acciones filantrópicas como el fin último de las organizaciones empresariales. Al contrario, la preocupación principal que tiene es el desarrollo de acciones durante los procesos productivos en que una empresa es responsable con trabajadores, proveedores y cualquier otro interesado que participe o se vea afectado por el proceso de transformación que genere una empresa.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Diez empresas reciben el sello RSE de la Cain



Diez empresas chuquisaqueñas obtuvieron el sello de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) 2015 en las categorías de Recursos Humanos y Medio Ambiente. La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (CAINCO) confirió este reconocimiento por tercer año consecutivo.

En 2007, CAINCO Chuquisaca y el Servicio Holandés de Cooperación SNV organizaron la primera versión del Encuentro Departamental de RSE.
Desde entonces, cada año, la familia de CAINCO se reúne para compartir experiencias en RSE, para contribuir a mejorar el clima de negocios e impulsar la competitividad regional.

Como parte del trabajo desarrollado, con apoyo del agente de Cooperación ICCO, ambas entidades impulsaron el Sello “Camino Hacia la RSE”, que distingue a empresas de la región que incorporan dimensiones de responsabilidad social como parte de su estrategia empresarial.

"Hoy nos reunimos nuevamente en CAINCO, para compartir lecciones aprendidas, conversar sobre experiencias exitosas e impulsar entre todos el desarrollo de una región moderna con empresas comprometidas y prósperas", destacó el presidente de CAINCO Chuquisaca, Luis María Pórcel.

En esta oportunidad fueron dos las temáticas que centraron la atención: la Gestión de Recursos Humanos y la Dimensión Medio Ambiental, a partir de experiencias de empresas locales que demostraron el impulso que las mueve para ser cada día más grandes.

En el acto, se presentó el alcance y objetivo del Encuentro Anual RSE.

Chocolates Para Ti expuso su experiencia en recursos humanos; Fe y Alegría en inclusión laboral de personas con discapacidad; y Distribuidora Shadia de la empresa COPELME y ProPlast en la gestión de medio ambiente.

Finalmente, después de una exposición sobre recursos humanos y medio ambiente como parte de la estrategia RSE, se procedió con la entrega de las distinciones RSE.

DISTINCIONES
Medio Ambiente
- MYT ProPlast
- Distribuidora Shadia de la empresa COPELME.
- Fundación Pasos

Recursos Humanos
- Solur SRL
- Correo del Sur
- Samary Hotel Boutique
- JoyRide
- Fancesa
- Florin
- Banco Fassil SA


lunes, 16 de noviembre de 2015

La responsabilidad social de las empresas



Queda claro que las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), por su naturaleza, no son un terreno fértil para la adopción espontánea de prácticas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) salvo las internas, que le son más naturales y cuyos beneficios son relativamente tangibles.

Una de las necesidades más apremiantes es dotarlas de todas las capacidades técnicas que les permitan aumentar su productividad y competitividad, mejoras en la gestión y administración, establecimiento de patrones de calidad y actividades de planificación y control. Sin esas capacidades administrativas básicas, las PyMEs no serán capaces de emprender con éxito ninguna iniciativa de RSE.

Por su parte, la Federación de Empresarios Privados de Chuquisaca está creando en la presente gestión el Observatorio de RSE, para poder cuantificar a las empresas que están inmersas y comprometidas con estas prácticas. En la actualidad, no se cuenta con ninguna.

Para garantizar su éxito, estas acciones de difusión/diseminación deben ser especialmente adaptadas a la realidad de las PyMEs y no una mera copia de instrumentos utilizados para empresas grandes. Los mensajes deben ser lo más simples y progresivos posibles y siempre adaptados a la realidad sectorial y local de las PyMEs a los que se dirigen.

Fancesa es la única empresa chuquisaqueña que en alguna medida cumple con esta práctica transfiriendo a sus copropietarios la suma de 100 mil dólares a cada uno de ellos. En la gestión 2014 ejecutó 5.363.393 bolivianos en diferentes actividades, como apoyo a este rubro.

El propio concepto de RSE debe ser adaptado a las prácticas habituales y más comunes que realizan las PyMEs, por lo que tratar de promocionar el concepto de RSE en toda su integridad puede ser contraproducente en gran medida. Los mensajes deben incidir en los efectos positivos, para que la propia competitividad de la empresa participe en las actividades de RSE en términos de mayor motivación de los empleados, mejor imagen pública y social, más accesos a fuentes externas de financiación y reducción de costes, sin olvidar los elementos éticos y altruistas que explican en muchos casos la implicación activa de las PyMEs en actividades sociales y medioambientalmente responsables utilizando el argumento del “sentirte bien”.

No conviene perder de vista que, en muchos casos, resulta difícil para las PyMEs valorar de una manera racional los efectos positivos de estas actividades en la marcha de su negocio, habida cuenta tanto de la propia naturaleza de las acciones apoyadas como de la falta de instrumentos internos para su medición.

Sin embargo, cabe enfatizar que este traslado de prácticas en materia de RSE debe ir acompañado previamente por una reflexión profunda sobre el contexto local, ya que para que la RSE sea efectiva debe adaptarse a las características sociales, económicas y culturales de nuestra región en particular. Esto requiere la adopción de una visión más democrática y participativa de la implementación de estrategias de RSE y de los roles a asumir por las administraciones públicas, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil.

Es necesario apoyar la investigación y la elaboración de documentos/informes sobre el tema, siempre desde una perspectiva mucho más amplia, de forma que la RSE se vincule a los diferentes ámbitos del quehacer empresarial y de la actividad económica en general.

En este sentido, los centros de investigación de la USFX deben tener un papel preponderante en estas tareas, generando así un conocimiento básico sobre la RSE que sirva tanto para guiar el debate y la elaboración de las políticas económicas como para difundir el concepto en todo el tejido económico a través de documentos conceptuales y de buenas prácticas.

Fancesa es la única empresa chuquisaqueña que en alguna medida cumple con esta práctica transfiriendo a sus copropietarios la suma de 100 mil dólares a cada uno de ellos. En la gestión 2014 ejecutó 5.363.393 bolivianos en diferentes actividades, como apoyo a este rubro.

martes, 3 de noviembre de 2015

Responsabilidad social de las farmacias: un compromiso profesional

El trabajo de una farmacia no se reduce solo a su actividad comercial y a brindar medicamentos, implica una multiplicidad de actividades que comienzan con la aproximación con la persona que acude esperanzada de encontrar el medicamento indicado para aliviar sus dolencias o la de sus seres queridos.
A las personas se les debe otorgar buen trato, hay que atenderlas con comprensión, solidaridad, agilidad, eficiencia y consejos apropiados cuando no requieren de una prescripción médica.

Otras veces, se les ayuda en la detección de situaciones de riesgo vinculadas al medicamento y asumiendo decisiones que resulten más beneficiosas para el enfermo. Es un servicio asistencial que contribuye a la mejora del acceso y la disponibilidad de medicamentos, asegurando que no falte ninguno, en cooperación y en coordinación con las líneas proveedoras de medicamentos para que la atención sea segura, inmediata y completa.

Sin embargo, la situación complicada por la que atraviesa la mayor parte de las familias bolivianas ha provocado un deterioro en la economía de las farmacias, imposibilitando la apertura de sucursales o cadenas de farmacias en lugares estratégicos que mejoren el acceso, de tal manera que se aproxime estos servicios a los domicilios y centros de salud de barrios o distritos.

Consiguientemente, es una labor ardua que demanda sacrificio familiar y profesional y que obliga a realizar un servicio social en nuestra comunidad. Este debe adaptarse a los nuevos retos, con soluciones inteligentes orientados siempre a las necesidades del paciente, respetando la prescripción médica, con el fin de promover buena salud.

El trabajo del farmacéutico, como se advierte, no se reduce a la simple venta de medicamentos, sino a entregarlos en condiciones óptimas, conforme a la normativa legal vigente. Implica involucrarse con la salud del prójimo, contribuyendo al bienestar de los bolivianos con el compromiso firme de trabajar en equipo, con sentido humanitario, ética, excelencia, experiencia y conocimiento profesional.

Constituye también una simbiosis de cooperación mutua, solidaridad, puntualidad, responsabilidad, filosofía de mejoramiento permanente e imagen institucional; atributos que marcan la misión y visión de la generalidad de las farmacias, en especial de Farmacia Potosí, que desde hace más de cuarenta años ha vislumbrado exactamente las necesidades de los chuquisaqueños y de quienes acuden desde el interior, sin dudar por su servicio eminentemente solidario, porque ha comprendido que ayudar es y debe ser el mayor valor.

martes, 29 de septiembre de 2015

Kimberly-Clark ayuda a niños y madres en 6 hospitales

Luchar contra la mortalidad materno infantil inspiró a Kimberly-Clark Bolivia a donar insumos y equipos médicos fundamentales en el marco de su responsabilidad social empresarial denominada “El Día de la Alegría”.

Desde 2010 a la fecha fueron invertidos alrededor de 11 millones de bolivianos para dotar de insumos a los hospitales públicos, según informa el gerente de Legal y Asuntos Corporativos de Kimberly-Clark Bolivia, Rodrigo Rojo.

El programa insignia de Responsabilidad Social Empresarial de esta empresa se lleva a cabo de manera anual y beneficia a diferentes hospitales del país.

Según Rojo, a la fecha se ha logrado beneficiar a seis hospitales en cinco ciudades y cuatro departamentos del país.

Entre los hospitales se encuentran el de Clínicas de La Paz, el Viedma de Cochabamba, el de Niños Mario Ortiz de Santa Cruz, Los Andes de El Alto y el Arcoíris del centro de La Paz.

"Las donaciones se realizan gracias al convenio suscrito entre Kimberly-Clark y la fundación estadounidense Medshare, comprometida con la ayuda a hospitales públicos de países en vías de desarrollo", señala Rojo en un cuestionario respondido vía correo electrónico para este medio.

Una de las características principales del apoyo es que son los mismos directores de los hospitales que eligen los insumos que les hacen falta en la sección de atención materno infantil.

"De esta manera, cubrimos necesidades reales de los sanatorios a los cuales beneficiamos de manera anual", afirma Rojo, a tiempo de destacar que no se trata de donar por figurar, sino que la ayuda realmente tenga una utilidad en la población beneficiaria, en este caso los niños y madres de escasos recursos.

El proceso implica que la compañía busca hospitales públicos de tercer nivel, que atiendan a personas de escasos recursos y que reciban poca ayuda externa.

Posteriormente, tras una evaluación de los aspectos anteriormente descritos, se decide si será favorecido y con qué material, según informe el director del centro beneficiario.

Tras haber favorecido a hospitales públicos del eje central, el objetivo es llegar a todos los departamentos a mediano plazo.

Según Rojo, Kimberly-Clark Bolivia se siente comprometida con el trabajo que realizan en el marco de su responsabilidad social empresarial, por lo que la compañía desea generar mayor sostenibilidad más allá de una única acción.

Rojo resalta que las actividades que conllevan deben generar oportunidades que fomenten la igualdad y que permitan una mejor calidad de vida para los sectores menos beneficiados de la sociedad.

El trabajo es mejorar la calidad de vida de los niños y mujeres



Ayuda para niños con cáncer

Además de colaborar al sector materno infantil con la donación de insumos que les hacen falta en los hospitales, Kimberly-Clark Bolivia realiza un trabajo de reciclado para beneficiar a los niños que padecen de cáncer.

La empresa cuenta con el programa denominado "Recíclame, cumple tu papel", cuya iniciativa busca aliviar los gastos de rayos X y análisis especiales de los niños con cáncer del hospital Oncológico.

Ese programa se realiza junto a la Fundación Amigos y Familiares de los niños con cáncer (Afanic).

La donación de papel es realizada por diversas empresas a fundaciones, las cuales venden la fibra de papel reciclado a Kimberly-Clark Bolivia a precio preferencial. De esta manera, es posible generar recursos sostenibles para ayudar a niños de escasos recursos en su lucha contra el cáncer.

Según el gerente Legal y Asuntos Corporativos de Kimberly Clark Bolivia, Rodrigo Rojo, hasta la fecha se han recaudado más de 190 toneladas de papel de 70 empresas amigas beneficiando a más de 150 niños.



Breve historia

• Kimberly-Clark inició operaciones en el país en 1994. Es líder mundial en el desarrollo de productos descartables e innovadores para la salud, la higiene y el cuidado personal. Sus marcas más reconocidas son: Huggies, Plenitud, Kotex, Kleenex, Scott, Kimberly-Clark Professional, entre otras.

• En 1998, Kimberly-Clark compra el 51 por ciento de las acciones de una empresa local para constituirse en Kimberly-Clark Bolivia SA.

• En febrero del 2003 adquiere el 100 por ciento de acciones perteneciendo en su totalidad a empresas de grupo.

• Está ubicada en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra asentada en el Parque Industrial, en el manzano 5, y produce toda la gama de productos de papel higiénico de Kimberly-Clark Professional, como doble hoja normal, doble hoja económico y servilleta en sus diversos empaques.

• En el mundo cuenta con 53 mil colaboradores.



Los productos

Los productos de la empresa llegan a los nueve departamentos del país.

Los productos de Kimberly-Clark Corporación cuenta con centros de producción en 37 países y puntos de venta en más de 150 países del mundo, generando empleo en todo el mundo. .

"La materia prima principal es papel reciclado, nos abastecemos a través de compra directa, compra en el mercado con proveedores y nuestro proyecto de Responsabilidad.

Según el gerente Legal y Asuntos Corporativos de Kimberly-Clark Bolivia, cada día son más los bolivianos que confían en sus productos y en las soluciones que Kimberly-Clark Bolivia proporciona para una vida mejor. "Por este motivo, trabajamos constantemente para ofrecer siempre una excelente calidad, además de innovar continuamente en nuestros productos. El prestigio de nuestras distintas marcas es nuestro valor agregado", argumenta.